lunes, 12 de mayo de 2008

Días extraños

Debe ser que hoy es lunes, y son días difíciles de explicar, porque me han pasado cosas harto extrañas:
En el trabajo se me ha pasado rápido el tiempo. Por la calle dos gachos se me han quedado mirando, no sé por qué. Porque no llevaba la bragueta bajada y no me he cortado afeitándome tampoco. Les he sostenido la mirada con cara de "soy Al Pacino en Pactar con el diablo y conozco tus secretos más oscuros, así que deja de mirarme, muchacho". Y me he acordado de que en la guardería una niña me dijo "¿qué miras, tengo monos en la cara?", y he sentido miedo y vergüenza ajena como aquel día.

Por la tarde me he liberado de mis obligaciones antes de tiempo -cosa rara- y me he dedicado a plantar tres tomateras en el balcón. A ver si agarran y crecen fuertes y sanas. Aunque tal y como está el mundo de contaminado y considerando que fumo en el balcón, a lo mejor me sale tomaco (tomaaaaaco).

Y ahora, tras haber visto una película, me voy a poner a leer un rato, en vez de perder el tiempo en el ordenador.
Por último, he escrito este post en el que cuento mi vida, y no suelo hacerlo.
Un día raro, se confirma.

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